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PostHeaderIcon Cuidados básicos

Riego

El riego es un Factor muy importante en el cuidado de nuestros árboles y no hay una regla a seguir con exactitud.
Está regulada por la ubicación del árbol, tipo de sustrato, exposición al sol, viento, necesidad  típica de cada especie, época del año, dimensiones de la maceta,  etcétera.
La forma más segura de regar es conocer muy bien a nuestros ejemplares y nuestro sustrato, por ejemplo dos árboles de la misma especie ubicados en distintos lugares de nuestro jardín requieren distintas formas de riego, no es lo mismo un rincón húmedo y sombreado reparado del viento que otro lugar del mismo jardín donde hay muchas horas de sol y abundante circulación de aire.
Un sustrato poroso y bien aireado se seca con mayor rapidez que uno compacto y con poca porosidad, al mismo tiempo el agua penetra mejor a todos los rincones  de la maceta en el primero, dándonos la seguridad que todas las raíces reciben el suministro de agua y nutrientes necesario.

 

Una buena forma de conocer las necesidades de riego al principio es escarbar un poco la superficie de la maceta y comprobar la humedad debajo de la superficie, si está seco debemos regar en abundancia y no se repite el riego hasta que notemos que nuevamente se ha secado el sustrato.
Por otro lado hay variedades como los pinos que disfrutan más una pulverización sobre las agujas que de una lluvia sobre sus raíces ya que en su entorno natural reciben humedad proveniente del ambiente a causa de la bruma que se produce en  las montañas con más frecuencia que de lluvias.
En conclusión lo mas impórtate es mantener los sustratos y los drenajes de las macetas en buenas condiciones y regar solo cuando es necesario.

 

 

Sustratos


Hay una gran variedad de sustratos existentes y muchas son las combinaciones que se pueden hacer con ellos, partiendo de la tierra y pasando por la arena gruesa, akadama, arcilla expandida y hasta piedra o ladrillo molido todos son válidos pero no son iguales.
La tierra común por ejemplo tiene la desventaja de compactarse rápidamente provocando dificultades de riego ya que el agua se desliza por la superficie y no penetra en toda la maceta. Otra contradicción es que la planta tiene todos los nutrientes a su disposición permanentemente (nitrogeno, fosforo, potasio y micro elementos), esto hace más difícil el cultivo ya que no se puede evitar que  absorba elementos que en determinados momentos no son esenciales y hasta pueden perjudicar el cultivo provocando crecimientos no deseados como por ejemplo crecimiento desmedido, entrenudos largos, tamaño de hoja inadecuado.
Por lo contrario con sustratos inertes como los otros que ya nombramos es el cultivador el que le provee mediante el plan de abonado  los nutrientes a la planta en la época del año en que esta los necesita, haciendo el cultivo más seguro y controlado. Otra ventaja es la porosidad y granulometría (esta la elegimos mediante el tamizado para hacerla homogénea) que favorece la circulación de agua, aire y nutrientes entre las raíces mejorando el crecimiento de las mismas de forma más densa y compacta logrando cepellones de excelente calidad con el beneficio que esto trae a nuestros árboles.
También alarga los períodos entre trasplantes haciendo que la planta sea más estable al evitarle el estrés de un trasplante más frecuente.
La mayoría son de acidez neutra lo que nos permite regularla de forma màs fácil agregándole elementos  como turba, pinocha, resaca, etc.
En el centro cultural argentino de bonsái  estamos utilizando hace ya un tiempo arcilla expandida de una granulometría muy fina (2 a 4 milímetros)con excelentes resultados para el cultivo del bonsai ya establecido y leca mediana para la fase de hibai.
Otro muy utilizado es la lava volcánica pero tiene la dificultad que no es fácil de encontrar.
Muchos principiantes en este arte se sorprenden cuando ven que no usamos nada de tierra común en los árboles y dudan de su bondad pero es solo cuestión de que cada uno haga sus pruebas y con el tiempo vera los resultados.
Hay que recordar que al utilizar estos sustratos inertes es muy importante tener un buen plan de abonado ya que debemos cumplir con las necesidades de la planta en cada momento del cultivo.

 

Abono


El abonado es un factor determinante en el cultivo del bonsái, tenemos que conocer en primer lugar cuales son las necesidades de nuestros árboles en cada etapa del cultivo y en cada estación del año para poder de esta forma realizar un plan de abonado eficaz para cada ejemplar
¿Nos gustaría? Un manzano que no da frutos o una azalea que no florece o nos da muy pocas flores o un acer con hojas enormes. Todos estos problemas son consecuencia del abonado
Los principales elementos de un abono son el nitrógeno el fósforo y el potasio
Normalmente nombrados como NPK o macro elementos.
Por ejemplo un abono cuya fórmula es 10-10-10 tiene 10 de nitrógeno 10 de fósforo 10 de potasio. Existen otros componentes necesarios como el zinc, boro, calcio, hierro, llamados micro elementos, todos estos son necesarios también pero en un grado mucho menor
Hay en el mercado un gran número de abonos comerciales con infinidad de formulas  si los utilizamos debemos tener en cuenta el efecto que causa cada combinación de NPK, a continuación haremos una reseña de las cualidades de los tres principales para aclarar las posibles dudas.

Nitrógeno: contribuye al crecimiento vegetativo dando vigor a los nuevos brotes y retoños, en consecuencia el exceso de nitrógeno da como resultado desmedido crecimiento vegetativo provocando hojas de gran tamaño y  entrenudos demasiado largos (por este motivo siempre buscaremos los abonos con bajo porcentaje de este elemento)

Fósforo:Estimula  el crecimiento de raíces y ayuda a la maduración de la madera formando troncos robustos y saludables.

Potasio: Es esencial para la floración y producción de frutos.

Sabiendo esto podemos dar como  ejemplo que a un frutal o floral le suministraremos potasio extra en otoño para conseguir buenos resultados en primavera
A una planta joven le podemos dar más nitrógeno para favorecer su rápido crecimiento que a un bonsái ya maduro lo que nos agrandaría las hojas y los entrenudos  desmedidamente. A una planta con flor o fruto no le suministramos nitrógeno para retardar el crecimiento vegetativo y de esta forma conservar más tiempo los frutos y flores
Otra consideración a tener en cuenta es que nunca debemos abonar un árbol recién trasplantado ya que como consecuencia de la poda de raíces y el estrés del replante no está en condiciones de absorber nutrientes y estos pueden dañar el sistema radicular. Es conveniente esperar 30 días aproximadamente para que las raicillas finas comiencen a desarrollarse.

Debemos mencionar también los abonos orgánicos que si son bien preparados tienen una eficiencia superior y presentas un riesgo de intoxicación menor que los químicos si son aplicados en exceso
Los elementos que podemos usar para preparar estos compuestos orgánicos son: harina de hueso, harina de sangre, soja texturizada humus de lombriz, excrementos de conejo, pollo, restos de alimentos etcétera
Es muy importante en este caso la fermentación de estos preparados de modo que es conveniente hacerlos un tiempo antes de ser utilizados.
A continuación ponemos una tabla con el grado equivalente de muchos de ellos

abono

N(%)

P(%)

K(%)

Bosta de vaca

1,67

1,08

0,56

Bosta de caballo

2,3

1,15

1,3

Bosta de oveja

3,81

1,63

1,25

Bosta de cerdo

3,7

4,5

2,9

Estiércol de gallina

6,11

5,2

2,9

Estiércol de conejo

4

2,5

2

Soja texturizada

7

1,5

2,5

Harina de sangre

13

2

1

Harina de hueso

2

22,5

-

Harina de pescado

9,5

7

-

Ceniza blanca(de rastrojo)

5,2

20

30

Humus de lombriz

15,4

2,1

4,6

Estos valores son aproximados y corresponden a una recopilación de artículos de la web.

 

Alambrado


El alambrado es una técnica de formación del bonsái y se utiliza para corregir posiciones de tronco, ramas y follaje.
Básicamente existen dos tipos de alambre utilizados en bonsai, el de cobre y el de aluminio la diferencia entre los dos está dada por la resistencia propia de cada metal.
Como regla general podemos decir que siempre se utiliza un alambre de 1/3 del diámetro de la rama a doblar.
Los puntos a tener en cuenta en el momento de la aplicación del alambre son:

1-Reducir el diámetro del alambre al tiempo que se reduce el diámetro de la rama,
comenzamos con un diámetro cerca del tronco y lo disminuimos al llegar al ramaje fino.
2-Aplicar el alambre siempre a 45 grados (esto evita estrangulaciones y es la posición en que mejor resultado da)
3-Siempre debemos anclar bien el comienzo del alambre de lo contrario no surtirá efecto
4-No se debe aplicar ni demasiado flojo ni demasiado ajustado. Un alambre flojo no sirve para doblar una rama y uno muy apretado deja marcas muy difíciles de quitar.
5-no se deben cruzar alambres ya que el que pase por encima apretara al otro produciendo una presión que puede marcar la corteza
6-revisar periódicamente los árboles alambrados sobre todo en periodos de crecimiento ya que un descuido puede estropear todo el trabajo dejando cicatrices imborrables
7-utilizar la menor cantidad de alambre posible, siempre buscaremos alambrar dos ramas con un solo alambre (mejora la estética del árbol alambrado y reduce los costos)
Existen otros métodos de formación como son la aplicación de tensores anclados a un punto fijo de la maceta , cajón de cultivo o una rama inferior e incluso al tronco del mismo árbol  (para bajar una rama completa por ejemplo) , torniquetes de tensión aplicados sobre un punto de soporte (para crear una curva a partir de un determina punto).
Siempre que debamos hacer una tarea de torsión considerable debemos proteger la corteza para evitar daños para esto se puede utilizar la rafia que se aplica a lo largo de la rama a alambrar. En el caso de los tensores y torniquetes podemos protegerla con un trozo de goma en los puntos de apoyo.

Algunas fotos de ejemplos.

 

Alejandro Lollini
Socio del Centro Cultural Argentino de Bonsái